miércoles, 25 de septiembre de 2013

Los Héroes, de Joe Abercrombie

Han transcurrido unos cuatro años desde los acontecimientos en Estiria narrados en La mejor venganza, nueve años ya desde el final de la trilogía La Primera Ley.El equilibrio de fuerzas en el largo conflicto entre La Unión y el Imperio Gurko se ve amenazado por la situación de Estiria, y La Unión ha decidido enviar allí al ejército.

Hay un problema, sin embargo, y es que el ejército lleva años empantanado en una guerra en el Norte, ayudando a uno de los dos bandos contra el otro, una guerra librada con una larga sucesión de escaramuzas menores, cuyo final no parece próximo. Esto resulta inaceptable para el Consejo Cerrado de La Unión, que exige una acción decisiva que lleve a un fin de la guerra. Así que se busca un lugar apropiado que sirva como campo de batalla, un terreno en el que librar la mayor batalla de la que se tiene memoria en el Norte. Y ese lugar será un pequeño valle, cuyo punto más importante es una colina coronada por un círculo de rocas enhiestas, a las que los del lugar llaman, simplemente, Los Héroes.

Ese es el planteamiento inicial de la última novela publicada en castellano (al menos hasta octubre, cuando ha de salir a la venta la siguiente, Tierras Rojas) de Joe Abercrombie. Los Héroes (Alianza, 2012, en su colección Runas) supone una variación en algunas cuestiones de estilo de este autor. Para empezar, se trata de una historia coral, sin protagonistas claros. En lugar de eso, tenemos una enorme cantidad de personajes -se incluye un listado de los mismos al inicio del libro- que juntos, dan una panorámica de lo que podría ser una guerra, con todas sus miserias, horrores, y ocasionados destellos de heroísmo.

Muchos de estos personajes son descritos con mucho detalle -es el punto fuerte del autor-, pero no al nivel de los protagonistas de La Primera Ley o La mejor venganza. Más bien, como los mejores secundarios de estas historias anteriores. Después de todo, el conocimiento que el lector necesita sobre los mismos es menor, tan sólo el punto de partida para la situación que van a encarar. Y estos puntos de partida son muy tópicos, para ahorrar necesidad de mayores explicaciones: el veterano que ya está harto de luchar, el joven novato impaciente por entrar en combate para labrarse un nombre, el héroe caído en desgracia que busca una forma de redimirse... Son todos temas muy manidos, pero que sirven para su propósito, poner al lector en situación. Las curvas comienzan a partir de ese momento.

La trama está muy centrada en la batalla, que tiene una duración de tres días. Hay unos capítulos sobre la situación anterior, y otros más a modo de epílogo, pero casi todo ocurre a lo largo de esas tres sangrientas jornadas. Ese cambio de ritmo también es nuevo para el autor, cuyas historias hasta el momento se desarrollaban en una buena cantidad de tiempo.

Aquí y allá se perciben momentos que demuestran que el entorno de estas historias -El Círculo del Mundo- evoluciona. La verdad sobre quién tira de los hilos en la guerra Unión-Gurkos es ya un secreto a voces entre aquellos bien situados en las altas esferas del poder. 

El tema central de la novela es la guerra, y lo que le hace a quienes toman parte en algo así. No se cuenta de una forma sentimentaloide, sino muy descarnada, con mucho hincapié en la hipocresía de los altos mandos de un ejército, en cómo las rivalidades entre gente que supuestamente lucha en el mismo lado puede dar al traste con la batalla, y las mezquindades de los oficiales que se cobran las vidas de los hombres que están bajo su mando.

También hay ciertos momentos de heroísmo, en varios de los significados que pueda otorgarse a esa palabra. Hay algunos héroes que reciben ese nombre por su extraordinaria capacidad combativa. Otros que lo son por su interés en detener el derramamiento de sangre. Y otros por mantenerse fieles a sus compañeros, a sus superiores y sobre todo, a lo que consideran correcto.

Hay muchos viejos conocidos en esta historia, pero no adoptan papeles importantes, en su mayoría. Los que reciben mayor peso son, o bien completamente nuevos, o bien personajes muy poco importantes en los libros anteriores que reciben este "ascenso". 

Al igual que ocurría con La mejor venganza, esta novela puede leerse de forma independiente. Leer los libros previos no resulta en modo alguno imprescindible, aunque quien lo haya hecho encontrará un montón de guiños en el texto y sabrá leer entre líneas en algunos momentos. Pero nada que resulte necesario para una completa comprensión de la historia.

En definitiva, un libro muy recomendable, tanto para quienes gusten del estilo más sucio y realista de la fantasía, como para quienes disfruten con historias bélicas. En ambos casos, sobresaliente.

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