lunes, 18 de febrero de 2013

The Chronicles of the Future Earth


 
Una de las cosas que me propuse cumplir al comenzar el blog fue la de no hablar de aquello que no me gusta. No creo tener una opinión autorizada para negar a aquellos que disfruten con un juego que a mí no me convenza, ya sea por su ambientación, su sistema de juego o por la razón que sea. Además, no me lo paso bien poniendo a parir el trabajo de otros, prefiero hacer mención de los que me han gustado. Supongo que eso me sitúa en la corriente “buenista”. Bien, pues que así sea.

Lo cierto es que, sorpresa, a menudo no consigo lo que me propongo. Esa intención de no meterme en discusiones cuando mi opinión es negativa no siempre se cumple. Luego siempre me arrepiento de haber abierto la boca, o haber escrito un comentario, pero el caso es que de vez en cuando me pasa. Bueno, las aspiraciones están para eso, para tratar de alcanzarlas.

Toda esta tontería viene a colación de otro de los libros que han pasado a formar parte de mi ludoteca. The Chronicles of the Future Earth (Chaosium, 2011), obra de Sarah Newton, contiene entre sus páginas algo que es a la vez lo mejor y lo peor que puede tener el suplemento de un juego de rol.

Sarah Newton ya tiene algunos títulos a sus espaldas de gran calidad. Coautora de Legends of Anglerre y autora de Mindjammer, además de algún libro para La Llamada de Cthulhu e incluso una novela. Así que tenía buenas referencias de la autora cuando hice el pedido de este suplemento para Basic RolePlaying

Es un libro corto, de apenas 112 páginas. Tapa blanda, en blanco y negro. Una maquetación clara, texto a dos columnas. La portada me gustó mucho, no estoy del todo seguro, pero parece un trabajo de John Hodgson (Inexplicablemente, no hay créditos más allá del nombre de la autora en la portada y un agradecimiento a los playtesters). En el interior hay varias ilustraciones, no son excepcionales pero están muy bien. Es una lástima que algunas aparezcan a un tamaño muy reducido, porque así no hacen justicia al trabajo del ilustrador. En cambio, páginas enteras son empleadas para reproducir los mapas del escenario incluido en el libro, mapas que ya estaban entre el texto de dicho escenario. Se desperdician así, en mi opinión, seis páginas que podrían haber sido empleadas en algo más provechoso.

Al final hay un mapa desplegable (no muy grande, DIN A2, como un par de páginas) que incluye el mapa de la región cubierta por el libro por una cara, y la ciudad capital de dicha región por la otra.

The Chronicles of the Future Earth nos introduce en el mundo de Urth, que es como se conocerá a nuestro planeta dentro de unos cien mil años aproximadamente, época en la que se ambienta este entorno de campaña. La Humanidad ha alcanzado las estrellas sólo para perderlas después. El desarrollo científico de un pasado conocido ahora sólo como la Era del Paraíso llevó a los humanos a colonizar otros mundos, en ocasiones conquistando a sus pobladores nativos. Poseedores de un gran orgullo que les hacía considerarse la cúspide de la creación, fueron presa fácil para el Gran Hegemonista, una entidad de poder inabarcable que busca aplastar todo rastro de esperanza en el universo.

Así, caídos por los engaños del Hegemonista, la humanidad se sume en una época oscura, perdiendo casi todo contacto con los mundos que antes formaban parte de su imperio. Aislados en su planeta, pero no solos, los seres humanos olvidaron lo alto que habían llegado. Pero recibieron la ayuda de seres a los que llaman dioses, que trajeron cierto consuelo a los habitantes del planeta. Y así es como empezó la Historia para los habitantes de Urth, pues todo lo anterior a ese momento queda sumido en la leyenda, enterrado por los milenios transcurridos.

Y ha pasado largo tiempo desde entonces. Los humanos, poseedores de conocimientos mágicos, a la vez que conservan algunos restos de la antigua tecnología, restos que alcanzan la consideración de reliquias, han tenido tiempo de crear imperios para después ver como se derrumbaban y desaparecían. El actual, la Venerable Autocracia de Sakara se ha mantenido durante quince mil años, siendo el más longevo de los imperios humanos. Pero en el Norte helado, donde habitan los servidores del Hegemonista, poderosas fuerzas se remueven, amenazando a los restos de civilización humana que todavía aguantan.

Se trata, por lo tanto, de un entorno de, como reza el subtítulo del juego, “Ciencia-Fantasía en el Lejano Futuro de la Tierra”. He leído los libros de la Tierra Moribunda de Jack Vance y este entorno me recuerda a dichas novelas en varias cosas. Otros han mencionado Al Libro del Sol Nuevo, de Gene Wolfe. No puedo opinar sobre este punto porque no he leído esta serie.

Hay hechiceros y demonios, sacerdotes y dioses que ofrecen su poderes, pero también restos de tecnología tan avanzada que en muchos casos resulta indistinguible de la propia magia. La población vive en entornos preindustriales en su mayor parte, pero lo hace protegidos por altas murallas defendidas por armas antiquísimas, restos de un pasado desconocido. Los metales son un recurso muy escaso, y se ven sustituidos por una sustancia suministrada por otra especie, una especie de plástico que puede cumplir, aunque sea de menor calidad, casi cualquier función a la que se destine el metal.

Los seres humanos ya no están solos en el planeta. Otras razas y especies comparten el mundo con ellos, en algunos casos de forma amistosa, en otros no. Estos seres se dividen en dos grupos. Los Jeniri “Primos del hombre” son producto de la ingeniería genética del pasado, dando lugar a humanos transformados, pero reconocibles como tales, aunque sólo sea en que son antropomórficos. El otro grupo, los Esteri son verdaderos alienígenas, habiendo alcanzado el planeta Urth a través de alguno de los portales que comunican distintos mundos. La fauna y flora también se encuentran muy cambiadas respecto a la que el mundo tuvo en el pasado.

El mundo está sumido en una era glacial, y el Hemisferio Norte está cubierto por el hielo, habitado sólo por criaturas mutantes que suelen ser tremendamente hostiles hacia los humanos. Es por ello que Korudav, una de las provincias que lindan con los hielos, es el entorno más detallado del libro. Curiosamente, Korudav es nada menos que la actual ciudad de Córdoba, pues esas provincias limítrofes se encuentran en la Península Ibérica. Sakara, la sede imperial, se encuentra al sur. Y la Venerable Autocracia se extiende a lo largo de las costas del Mediterráneo.

Dicho eso, hay que aclarar que el tiempo y los cambios a los que ha sido sometido el mundo han eliminado cualquier rastro de culturas anteriores. Se conservan algunos nombres que recuerdan a los originales, pero nada más.

La división de capítulos vuelve a ser la fórmula acostumbrada: Introducción, Razas y Culturas, Creación de Personajes, Demonios y Poderes Divinos (conjuros y poderes al estilo de los empleados en Elric para personalizar criaturas demoníacas), Los Dioses, Artefactos y Equipo, La Ciudad de las Murallas Emplomadas (Capítulo de ambientación), Bestiario y finalizamos con un escenario, El Gusano Interior.

En general es todo más que correcto, y en algunos casos está realmente bien. El problema viene de lo siguiente: Casi todo está cubierto a pinceladas, da la impresión de que este libro es una especie de introducción al entorno de campaña, porque apenas hace más que describirlo muy someramente. Se centra en una provincia del imperio, y en las razas más habituales en esta provincia, dejando sólo apuntes a multitud de especies diferentes que viven en otras regiones. E incluso la provincia de Korudav no viene descrita en detalle. Es evidente que la extensión del trabajo no permite concretar cada punto posible, pero a veces la cosa parece demasiado falta de detalle.

Si esto fuese lo único que fuesen a publicar, pues no pasaría gran cosa. Cada cual haría de su capa un sayo y listos, que el punto de partida ofrecido sí resulta suficiente. Pero parece que no es así, que hay planes para un libro de mayor extensión tratando el trasfondo de The Chronicles of the Future Earth de un modo más minucioso. Entonces, igual no hacía falta haber publicado este libro primero.

Aun así, si este proyectado libro no apareciese, o para quien no le importe lo que vayan a hacer después, el libro resulta muy evocador. No da detalle, pero sí ambiente. Se puede hilar el resto del entorno a partir de lo redactado en el libro, eso es cierto. Pero requiere su trabajo.

El escenario incluido al final, El Gusano Interior, es interesante y sirve para jugar unas cuantas sesiones. El final presentado da pie a varias continuaciones, pero estamos ante las mismas, porque parece, a juzgar por lo leído, que Sarah Newton tiene algún tipo de metatrama pensada para alguno de los personajes no jugadores que aparece en la historia. No soy particularmente contrario a las metatramas (aunque me entusiasman mucho menos de lo que lo hacían antes), pero de nuevo, da la impresión de que, a la hora de continuar por propia cuenta, hay que elegir entre inventar la trama o esperar al libro “definitivo” que podría aparecer o no. Es un poco molesto.

En cualquier caso, en sí mismo el libro está lleno de buenas ideas y es de una lectura muy entretenida. Además, resulta barato, más aún según donde lo compre uno. The Bookdepository lo ofrece a muy buen precio. No me arrepiento de haberlo comprado, pero me hubiese gustado que fuese algo más extenso y completo.

2 comentarios:

  1. I have news: http://2ndage.blogspot.com/2014/03/chronicles-of-future-earth-are-back.html

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    1. Es una buena noticia, gracias por el aviso.

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