miércoles, 15 de enero de 2014

Santoral de Dungeon Crawl Classics: La Biblioteca Soberana (II)



 Continuo y concluyo aquí esta ayuda de juego dedicada a mostrar una nueva entidad que sirva como Patrono en una partida de Dungeon Crawl Classics.





SPELLBURN: BIBLIOTECA SOBERANA

Las exigencias de la Biblioteca van siempre encaminadas hacia su propio crecimiento. A veces exige que sus seguidores emprendan misiones destinadas a tal fin, en otras ocasiones, son los propios seguidores los utilizados.

1
Un torrente de conocimiento en bruto inunda la mente del lanzador, que corre el riesgo de quedar temporalmente desorientado, aunque tiene la posibilidad de asir algunos datos importantes. Una tirada de Vol CD 15 o no podrá lanzar nuevos conjuros durante 1d3 asaltos. Si tiene éxito en la tirada de salvación, gana un +1 a todos los futuros lanzamientos de ese conjuro.
2
Un día después de realizar el conjuro, el lanzador se verá aquejado de un estado de trance, durante el cual visitará astralmente la Biblioteca. Una vez allí, se le encomendará una misión –algo secundario, que no le lleve más de unos pocos días-. Normalmente, la adquisición o recuperación de algún libro, pero puede ser otra cosa. De cumplirla satisfactoriamente, la Biblioteca Soberana podría recompensarle.
3
La Biblioteca exige de las habilidades del lanzador. Durante un instante, éste es transportado mágicamente hasta el scriptorium, donde debe trabajar incansablemente en la copia de viejos manuscritos, un trabajo que le deja agotado (representando así la merma de características). Cuando concluye, es devuelto a su localización original, donde no ha transcurrido más que un parpadeo.
4
La mente del lanzador comparte durante unos segundos el ansia de nuevos conocimientos de la Biblioteca, una pasión inhumana que podría devorarle. Debe realizar una tirada de Vol CD 15. Si la supera, resiste, aunque debilitado. Un fracaso le sume en un estado de apatía, así que sólo recibe la mitad de la bonificación normal por el sacrificio de puntos de características.
5
El lanzador vomita texto, palabras brillantes que flotan en el aire durante unos segundos antes de desvanecerse sin más.
6
La Biblioteca exige la sangre del lanzador para su propio uso, haciendo que éste llore lágrimas rojas (esto se representa mediante pérdidas de Fuerza, Resistencia o Agilidad)



La Biblioteca Soberana no es sólo un Quién, sino también un Dónde. Su localización exacta es desconocida, y perfectamente podría estar en algún lugar entre los mundos, pues a menudo puede accederse a ella a través de puertas que normalmente conducen a otros lugares. Todo depende de la voluntad de la entidad.

Una vez en su interior, puede comprobarse que sus dimensiones son bastas. Es un hábitat en sí mismo, con su propio ecosistema: 

"Las estanterías están llenas de moradores vivos y cuasi vivos, que se dividen en dos tipos. 

A los pertenecientes al primer tipo los llamamos externos. Cualquier cosa recientemente vertida o invocada aquí. Animales, espíritus, incluso el ocasional ser sintiente. La mayoría de ellos no duran mucho. O bien nos encargamos de ellos, o se convierten en presas para el otro tipo de morador."

Bibliofauna. Criaturas creadas por las acciones de los propios libros, o que de algún modo dependen de ellos. Un extraño tipo de criatura, retorcido por el medio ambiente y mas preparado para sobrevivir allí. Ciertamente, los Vocablóvoros no se engendran en ninguna otra parte."

Scott Lynch, In the Stacks

Así pues, es posible encontrar casi cualquier cosa en los pasillos de la Biblioteca Soberana. Criaturas que uno no esperaría encontrar entre las estanterías de semejante lugar, pero que han sido traídos por las invocaciones espontáneas que de vez en cuando ocurren allí. 

 La Bibliofauna es mucho más específica, y aquí se exponen dos ejemplos del tipo de seres que se generan en el ecosistema que representa una biblioteca mágica viviente. Hay que hacer notar que la Bibliofauna en ningún caso emprenderá intencionadamente ninguna acción que pueda dañar los libros.


VOCABLÓVOROS

"Criaturas que se alimentan de cualquier nueva palabra que aprenden del habla humana. Sus metabolismos transforman el vocabulario en masa corporal. Son como insectos cuando nacen, pero unas pocas frases descuidadas y crecen hasta el tamaño humano, y aun más. [...] Nos torturarán tanto tiempo como puedan, hasta que aullemos para ellos cada palabra que sepamos."
Scott Lynch, In the Stacks

Vocablóvoro: Ini -1; Atq Garras +0 (1d4); CA 11; DG 1d6; MV 20; Acn 1d20; HE Comer palabras; TS For -2, Ref +0, Vol -2; AL N

Estos valores representan el tamaño mínimo de un Vocablóvoro para que resulte realmente peligroso en combate, con unos veinte kilos de masa después de haber comido unas cuantas palabras. 

Cuando se han alimentado lo suficiente, después de unas cuantas palabras sencillas, o de algún término polisílabo particularmente rebuscado, pueden aumentar sus Dados de Golpe en uno. Por cada dos Dados de Golpe adicionales, suman +1 a su ataque. Por cada tres Dados de Golpe ganados suman +1 al daño.

Cuando se alimentan de una nueva palabra la gritan repetídamente una y otra vez, saboreándola y exigiendo más. Eso impide que puedan mantenerse escondidos oyendo palabras nuevas, sin que sus alimentadores se percaten. 

Otra buena noticia es que no saben leer...


DESENCUADERNADO

"Un grimorio desencuadernado a la fuerza. Las criaturas y fuerzas de este lugar ocasionalmente destruyen libros por accidente. Y en ocasiones, cuando un grimorio realmente antiguo en el que se han escrito conjuros realmente poderosos es hecho trizas, no quiere dejar de ser un libro. Se convierte en un foco para la rabia inconsciente de la biblioteca. Un libro sin lomo o cubiertas es como un espíritu inquieto sin forma mortal. Lo que sea que quede se mantiene unido a base de resentimiento, vagando sin propósito, flagelando a caulquiera que se cruce en su camino."
Scott Lynch, In the Stacks

 Desencuadernado: Ini +7; Atq páginas afiladas +8 (3d6); CA 16; HD 8d8, 12d8 o 16d8; MV 50 (vuelo); Act 1d20 (o más); Tornado, escoger un oponente, rasgos elementales; TS For +6, Ref +8, Vol +8; AL N.

Un tornado formado por las páginas sueltas de lo que fuera un libro, y que resulta muy peligroso. Las páginas que se mueven con la fuerza de un viento huracanado son de bordes muy afilados y cortan con tanta fuerza como si fuesen de acero.

El poder del desencuadernado depende del libro que fuese. Según el nivel de los conjuros que contuviese, será la cantidad de Dados de Golpe de la criatura. 

Comparte los rasgos de las criaturas elementales, aunque en realidad tiene que ver tanto con esos seres como con los no muertos (es decir, sirven para hacer analogías, pero no la describen con precisión). Aunque es fácil confundirle con un Elemental de aire, en realidad el desencuadernado no produce viento. Las páginas vuelan girando como un tornado, pero lo hacen por sí solas, sin nada que las empuje. De modo que no puede levantar a nadie, al contrario que un Elemental de aire. Pero sí puede realizar un ataque similar al de éste cuando adopta la forma de ciclón. En el caso del desencuadernado este ataque es aún más peligroso, por lo afilado de sus páginas, así que produce un daño de 10d6. Igual que el Elemental, sólo puede realizar este ataque una vez por hora.

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