miércoles, 27 de noviembre de 2013

Al estilo de La Marca: The Temple of Elemental Evil





Gary Gygax y Frank Mentzer acometieron en 1985 la ardua labor de compendiar algunos escenarios anteriormente publicados, y añadiéndoles de paso suficiente material como para poder ser considerado una verdadera campaña que rebosaba del espíritu de aquellos años. Esto es, multitud de laberintos en cuyo diseño pesa más la originalidad y la diversión de la búsqueda que la coherencia extrema.

Pasadas las décadas desde entonces, descubrimos que nos queda el interés por el reencuentro con aquella diversión que tuviéramos antaño. Quizá ya no nos valga lo que nos valía entonces, y debamos recurrir a otros giros, otros juegos y sistemas, otras ambientaciones más sofisticadas. Pero quizá, sólo quizá, existe la posibilidad de encontrar algo como esto y descubrir que no ha pasado el tiempo, en lo que a la diversión se refiere.

La trama en la que se hilvana todo ya es de sobra conocida por todos: Un pueblo lleno de buena gente, que comienza a vislumbrar la llegada de un tiempo de problemas, cuyos primeros síntomas comienzan a aflorar bajo la forma de monstruos y bandidos... y unos aventureros recién llegados, ávidos de fama y fortuna, que encuentran en la situación una agradable combinación de tener la posibilidad de hacer el bien -aunque quizá sea mucho suponer que eso es lo que les interese-, junto a la promesa de fama y fortuna, mucha fortuna, si resuelven el embrollo mientras salen relativamente ilesos del brete. Y eso, señores, sí es del aprecio de cualquier aventurero, sea bueno, malo, o neutral.

En cualquier caso, pueden estar ustedes seguros de que aquí no faltará ocasión de conseguir todas esas metas; Hay villanos nefandos, un culto tenebroso dedicado a lo que suelen dedicarse este tipo de cultos, y un verdadero ejército de monstruos en los varios niveles del dungeon principal. Digo principal porque son varios los lugares a visitar aquí, un verdadero tour de force para los PJ y los jugadores.

Pero, en fin, qué les voy a contar. Esta no es una de esas reseñas que lo detallan todo, esta es una reseña al estilo de La Marca, y así se la ofrecemos, para que puedan verlo con sus propios ojos y sacar sus propias conclusiones. 

Arriba podían ver la portada, fabulosa muestra del arte del maestro Keith Parkinson. Y sobre estas líneas, una comparación del suplemento con el reglamente de Aventuras en la Marca del Este, con el que la campaña es perfectamente compatible. Por ahí se ha colado otro manual, parece que es el de RuneQuest 6th Edition...


Tabla de contenidos completa, como pueden apreciar, cada sección aparece desglosada.


Un ejemplo de las ilustraciones interiores, trabajo oficiado por Larry Elmore, otro gran maestro, uno de los verdaderos mascarones de proa de AD&D. Aquí, algunos de los habitantes de la aldea con los que los PJ pueden trabar relación.


Más ilustraciones interiores, en esta ocasión dedicada a los habitantes del templo, que parecen estar encantados de recibir a los aventureros.


Algunos personajes de ejemplo, útiles quizá como PJ o PNJ que encontrar mientras se deambula por alguno de los niveles del peligroso dungeon.


Y no podía faltar la presencia de alguno de los más importantes personalidades de la ambientación en la que se sitúa esta campaña, Greyhawk. Aquí, nada menos que Iuz el Viejo, uno de los Señores Oscuros de este entorno.


Los mapas necesarios para el correcto desempeño de la aventura están todos incluidos en una separata, guardada esta en una solapa de la contracubierta ¡Genial!


Aquí se puede ver la aldea que ha de ser rescatada por los sufridos PJ.


Alguno de los lugares a explorar, antes de acometer la verdadera tarea en El Templo del Mal Elemental.



Aquí, ya se puede apreciar alguno de los puntos más peligrosos en los que los PJ pueden estar. Magnífico el diseño del dungeon en forma de ídolo esquelético.


Recientemente fue puesta en libre descarga por Wizards, -ignoro si durante un tiempo limitado o no-, además de contar con una secuela, obra de Monte Cook, para la tercera edición. 

En fin, una campaña de gran reputación, que ocupaba el tercer puesto en el top que la revista Dragón hizo hace algunos años sobre los mejores escenarios de D&D jamás publicados. No seré yo quien les de o les quite la razón, pero cierto es que The Templo of Elemental Evil es un pedazo de la historia de D&D, y por ende, de nuestra afición. 

(Probablemente no sea necesario hacer ninguna aclaración, pero por si acaso la hago: Esta entrada no pretende ser otra cosa que un homenaje a los aventureros de La Marca del Este, en cuyo blog (re)descubrí muchas cosas sobre esta afición que tanto me gusta. Debe entenderse, pues, que mi imitación del estilo de Pedro Gil, buena o mala, no está motivada por otra razón que mostrar mi respeto y admiración. Así que me pareció natural, llegado el momento de escribir una reseña sobre un suplemento tan particular, el adoptar un estilo distinto al mío.)

8 comentarios:

  1. por un momento hasta has calcado el estilo de Steinkel en las reseñas.;) la verdad es que bien se merecen el homenaje por su labor de difusión. ami también me redescubrieron el hobbie, en otros sentidos.

    Sin ánimo de trollear y muy personalmente, creo que lo que nos valía entonces puede que a veces se nos quede cortos ahora que hemos envejecido con el rol.
    Pero sin duda es muy divertido lo que se propone y es D&D en su esencia.

    saludos y siento lo de la campaña. suerte con el proyecto del sandbox, lo veo muy ambicioso pero seguro que resulta muy divertido

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este verano probé por primera vez a Aventuras en la Marca del Este, y el resultado no fue mal. Encontré que algunas cosas no me acabaron de gustar, como el viejo sistema de experiencia distinto para cada clase, que se me hacia algo engorroso. Pero el sistema de juego tan sencillo se presta a la improvisación de una manera que ediciones posteriores han perdido.

      Esta campaña no pasa de ser una sucesión de dungeons, eso seguro. Pero me pareció apropiado presentarla con este tono.

      Lo de la campaña son cosas que pasan. Por ahora voy bastante entretenido preparando el sandbox, lo vaya a dirigir o no. Supongo que con eso ya debería ir satisfecho.

      Un saludo.

      Eliminar
  2. Muchas gracias por la mención y el detalle, se agradece mucho.

    ResponderEliminar
  3. En mi opinión, has clavado el estilo de Pedro :D. Muy buena entrada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sólo un pequeño ejercicio de estilo ;). Gracias.

      Eliminar
  4. Traducir este libro está entre mis proyectos futuros. Ahora mismo solo tengo la portada, que aquí dejo para que la podáis ver.

    http://img254.imageshack.us/img254/8114/eltemplodelmalelemental.jpg

    Pero me gustaría encontrar un traductor, a ser posible para traerlo al castellano en verisón AD&D 2.0

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Suerte con el proyecto. Quizá puedas encontrar a alguien dispuesto a colaborar en la traducción en Archiroleros, la mayor comunidad de D&D en castellano que conozco.

      Eliminar