lunes, 5 de mayo de 2014

Líder nº 32 (diciembre de 1992)

El último número de Líder publicado en 1992 es también el primero con tener una portada a todo color. Si bien Das Pastoras siempre me gustó más ilustrando páginas interiores que cuando hacía portadas de Stormbringer (de RuneQuest alguna hay que me gusta, y alguna otra que no), creo que hizo un muy buen trabajo en la revista. Esta me gusta particularmente.

Por cierto, parece que Joc le hizo cierta jugada al ilustrador, si atendemos a lo que cuenta en su propio blog. Parece que la editorial nunca le devolvió los originales de todas estas ilustraciones que adornaron las portadas de Líder durante algunos años.

Como puede apreciarse, la portada está dedicada a Pendragón, como parte del Dossier de este número, que tenía como tema la leyenda artúrica.

El Comunikado no es particularmente interesante. Alguna anécdota sobre la recepción de misivas, y cómo podían tardar meses en llegar a destinos cercanos. Algo anterior a los correos electrónicos.

Clubes reseñados en El estado de la afición: En Sagunto, Draken, y en Vizcaya, Groonan rol club. En Figueres Slaine y el Club sin nombre. Y otro Nameless club en Madrid, donde además se presentaban Los innombrables del rol (y van...), La cofradía de supervivientes de Solaris VII, y Máscara. En Zaragoza Zaratroll, y Fantasy Compendium en Marbella. Némesis en Zamora. El terror del señor oscuro en Getafe, y en La Coruña Los paranoicos de Cthutulhu (sic). En Pontevedra aparecía Tuatha de Danann, club que ignoro si sigue en existencia, pero del que he oído hablar en algunas ocasiones. Parece que fue bastante activo.

En cuanto a las novedades editoriales del momento, Joc publicaba la edición de RuneQuest en caja. Al principio, durante un tiempo llegué a pensar que eso es lo que debía ser ese RuneQuest deluxe sobre el que había leído en alguna ocasión. Nada más lejos de la realidad, desde luego. Se trataba de una caja con el manual básico, más algunos mapas y personajes troquelados pertenecientes al escenario que se incluía en el libro. Creo que no venía nada más, pero lo cierto es que nunca tuve uno de estos, ni me ha llegado a llamar jamás la atención hacerme con esta edición.

Ediciones Zinco publicaba su Guía del Juego de Rol, revista de número único en la que se explicaba nuestra afición, a modo de intento de difusión de la misma. Lo bueno es que la editorial contaba con buenos canales de distribución, y la revista llegó a los kioskos. Creo recordar que adquirí mi ejemplar (que todavía conservo) en uno de estos.

El Ranking: Rolemaster, El Señor de los Anillos, Star Wars, AD&D. "El parecer del rolero es voluble" sería la conclusión lógica si había que hacer mucho caso a esta encuesta.

Monteys seguía con su nueva saga del Tío Trasgo enfrentándose al Retorno de Pthuthu.

El Cabo Teyín se hacía eco con un artículo de la celebración del decimosexto campeonato mundial de Othello, un juego de tablero del que no conozco absolutamente nada. El evento se celebró en la Casa Golferichs. Viendo algunas imágenes del juego, recuerda al go, pero a saber cuán diferente será.

El precio de las bananas es el título que puso Alejo Cuervo al texto presentado en su sección, La biblioteca de Ankh-Morpork. Básicamente, se despachaba a gusto con la carta de un lector molesto por las opiniones del Señor Cuervo. En fin, los modos arrogantes con los que trataba en ocasiones a los lectores casi de tontos nunca me gustaron, pero en el fondo sus valoraciones siempre me parecieron buenas, y creo que eran sinceras.

El consultorio del orco Francis. El tema que se trataba en esta ocasión era el de las pifias. Una enumeración de esas batallitas que a todos nos gusta contar de vez en cuando. Anécdotas sobre partidas, meteduras de pata que abocaron todo al desastre. Pifiosos listaba algunas de esas contadas por el autor de la sección.

La parte dedicada a los wargames, Silencio... ¡Se juega!, daba comienzo con La batalla de Eylau, un escenario napoleónico que enfrentó a franceses y rusos en 1807. El juego Clash of Arms contaba con un escenario para representar dicha batalla, y según el Centro de Estudios Napoleónicos Avanzados (C.E.N.A., es el nombre con el que se acredita al autor), la adaptación del juego contaba con ciertas incorrecciones a las que se debía poner remedio. No estoy precisamente capacitado para juzgar al respecto, pero el artículo parece bastante completo, y tiene una buena extensión.

Después de esto, ¡Invasión!, escenario para, creo, Cry Havoc. En consonancia con el Dossier, la batalla a representar en el escenario diseñado por Javier Gómez se explica en un contexto artúrico.

El Dossier en sí comienza con El Rey que fue y será, de Lluís Salvador. Es un repaso a las fuentes literarias de la materia de Bretaña, partiendo desde las originales, escritas durante la Alta Edad Media, y terminando en las versiones más recientes en el momento, como Las nieblas de Avalon, de Marion Zimmer Bradley.

Pendragón, Cabeza de Dragón, de Eduard García, es una reseña del entonces también recientemente publicado juego de rol de Greg Stafford dedicado al mito artúrico. Es una reseña bastante extensa sobre la que no voy a entrar en detalles. Ya hice la mía propia hace unos cuantos meses. Aunque era sobre la quinta edición, en realidad no hay apenas cambios en el sistema de juego. Sí en la ambientación, pues las primeras ediciones del juego situaban la acción inicial durante los años del cénit del reinado de Arturo, cuando los caballeros son más aventureros que otra cosa, pues no hay guerras en las que combatir.

El artículo concluía con unas breves menciones a otros juegos que tocaban el mismo tema, El Príncipe Valiente y Premières Legendes, La Table Ronde. De este último no se nada, pero el primero es un juego extremadamente sencillo, que algunos aseguran -con cierto fundamento- que debió de ser una importante influencia en la creación del sistema narrativo de White Wolf.

El Dossier concluia con El lenguaje de los blasones, también de Eduard García, que ofrecía ciertas explicaciones sobre las reglas de la heráldica. Una de esas ayudas de juego que siempre resultan útiles para quienes quieren mostrar la mayor verosimilitud y detalle en sus escenarios de corte histórico.

La voz de su master incluía en este número tres artículos distintos. El primero de ellos, La Ley de los Ángeles descarnados de la noche, es una útil ayuda de juego para La Llamada de Cthulhu. Se trata de unas sencillas reglas para simular los casos de detenciones y juicios, algo a lo que los PJ de este juego, tan aficionados a la gasolina, el plomo y la dinamita, pueden tener que enfrentarse de vez en cuando. Se nombra como autor(es) a los Hechiceros de las Montañas de Fuego.

Tras esto, el Capitán Damm se encarga de la reseña Oráculo, el juego de los Clásicos. Leyendo el texto, pienso que se puede interpretar de dos formas distintas: O bien Capitán Damm es el único aficionado conocido en considerar que Oráculo es un buen juego, o bien la reseña estaba sesgada por intereses editoriales. Juzgad por vosotros mismos.

Finalmente, Miguel Aceytuno escribía Los Seis Mandamientos del máster marchoso y con salero. Una serie de directrices (a las que tampoco hay que hacer demasiado caso, en palabras del autor), que sirven como consejos para los directores de juego. Quizá fue algo que se quedó fuera en el dossier del número anterior, muy relacionado con esto. En cualquier caso, algunos de los "mandamientos" serían tan motivo de discusión ahora como debieron de serlo entonces. Y aún hay uno que, en caso de ser afirmado hoy día, encontraría una seria oposición en muchos jugadores actuales.

Los Módulos presentados en este número también son tres: Primero un escenario de Paranoia, bajo el título Billetes por favor, de Ignacio Bilbao. Parece un escenario bien preparado, con mucho detalle, mapas y demás. Tal vez más de lo necesario para este juego, en el que bastaba con poner a los PJ juntos en una habitación para que comenzaran las muertes.

El segundo, La sombra del espejo, de Eduardo Villalobos y Luis González, era para Aquelarre. Es un escenario muy corto -casi diría que es un encuentro muy detallado-, situado en Al Andalus. Sencillo y entretenido, pero probablemente es mejor prepararlo con más material.

King´s Rock es el último de los módulos, en esta ocasión para La Llamada de Cthulhu. Un ejemplo de survival horror, con zombies a porrillo en una región aislada. Creo que es el más interesante de los que aparecían en este número.

Y hasta aquí la Líder nº 32.

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