viernes, 8 de noviembre de 2019

Un tropezón en el asalto a las ruinas

Cuando hace algunas semanas agarroc, uno de los lectores del blog, comentó en la entrada correspondiente a la reseña que escribí sobre el escenario Asalto a la Ruina de Ritli que parecía haber un gran parecido entre este y otro escenario -Asalto a la Ruina de Raven, mucho más antiguo, publicado aquí a principios de los noventa por Borrás-, me llamó la atención por ser un dato desconocido para mí, pero aparte de eso no le di especial importancia. Es una intención declarada de la línea de los Clásicos de la Marca, después de todo, el servir de homenaje a los escenarios más antiguos de D&D, aquellos que fueron conformando el juego a medida que iban siendo escritos y publicados.

La Isla Misteriosa, por ejemplo, era reminiscinte de Isle of Dread, de forma similar a como La Catacumba de los Espantos de Kavaduz lo es de La Tumba de los Horrores. Expedition to the Barrier Peaks es una inspiración clara para Incursión a la Tierra del Dios Azul, y El Castillo Prohibido de la Reina de Sangre no es sino la versión de los Clásicos de la Marca del famoso Ravenloft. Como personalmente no conocía Asalto a la Ruina de Raven, di por sentado que la relación entre ambos escenarios sería similar. Por lo visto, no es así.

Según el reciente comunicado realizado en el canal de Youtube de la Marca del Este, el parecido entre Ritli y Raven va más allá del mero homenaje. Vamos, que se usa directamente el término "plagio", lo que ya viene a ser bastante grave. Tras comprobar esto, el Grupo Creativo de la Marca del Este ha decidido retirar de la distribución todos los ejemplares posibles de este escenario, instando a las tiendas -tras devolución del dinero- a que los destruyan a la mayor prontitud posible. Uno no hace eso -con las pérdidas económicas que conlleva, que agravan las tenidas durante la campaña de los cuatro escenarios, según aclara Pedro Gil- si la cosa no es realmente grave.

Quiero decir, El Castillo Prohibido de la Reina de Sangre, por ejemplo, que sigue claramente el planteamiento y desarrollo de Ravenloft, no calca todos los elementos del escenario original, ni usa el mismo texto. En ambos hay un pueblo asediado, un vampiro malvado en su castillo, un entorno tipo la Transilvania de película de la Hammer. Pero en la aventura de Vermigor no vamos a encontrar a la joven acosada por el vampiro, ni la echada de cartas que indicará en qué lugar se encuentra el monstruo, la espada del sol o el icono de Ravenkind.

Lo que tenemos es un desarrollo similar en el sentido de una aventura de ir al cubil del dragón para acabar con el bicho y quedarse con el tesoro. Eso puede ser Dragon Mountain pero también alguna de las aventuras de la Dragonlance. El homenaje se hace con las premisas básicas y con algún que otro guiño oculto en la aventura. No siguiendo de forma estricta el mismo desarrollo, con las mismas situaciones, dificultades y soluciones que en la aventura que se pretende homenajear. La decisión de retirar todos los ejemplares apunta a que el parecido va más en esta dirección. Lo cual es una pena, una falta de responsabilidad por parte del autor y un exceso de confianza del editor. 

La reacción del grupo creativo ha sido pronta y encomiable, asumiendo los hechos y tratando de subsanar el asunto lo antes posible. Me queman los dedos con las ganas de señalar casos en los que, cuando una editorial ha cometido algún error garrafal con una publicación, no han pasado de dar largas ante las quejas de quienes les han comprado el material defectuoso. Ahora, cuando oigo o leo a un responsable editorial que "le estamos dando vueltas al asunto", o "estamos pensando en ello", lo único que perciben mis sentidos es "os estamos dando vueltas hasta que os canséis y conforméis con lo que hay".

Eso no ocurre con la gente de la Marca del Este. Cuando los escenarios de la campaña para financiar Ritli y las demás aventuras fueron impresos, se descubrió que venían con un defecto, una arruga en las páginas, por las fotos que nos enviaron a los mecenas, mientras se nos explicaba que eso ocasionaría un retraso puesto que habrían de exigir al impresor que repitiese la tirada. Con otros responsables, mis ejemplares de esos módulos serían los que llevasen la tara y cuando se levantaran quejas, puedo imaginarme las excusas de "no nos hemos dado cuenta hasta que han entrado en distribución, y ahora no podemos hacer nada. Lo sentimos, pero es lo que hay". En oposición a esto, e buen hacer del Grupo Creativo, poner tanto cuidado e interés en el resultado final, aunque debiera parecer algo normal no lo es tanto.

Sobre el caso en sí, no tengo ninguna intención de entrar a trapo. No conozco el escenario original, no puedo establecer por lo tanto el grado en que Asalto a la Ruina de Ritli resulta idéntico. Tampoco puedo imaginar por qué el autor habría querido publicar algo así. Desconozco absolutamente todos esos detalles y no tengo intención de ponerme a especular al respecto.

En lo que a mí respecta, nada lo sucedido supone el menor menoscabo para el Grupo Creativo de la Marca del Este. Si acaso, el modo en que han decidido afrontar la situación me hace sentir más admiración por ellos. Y sinceramente espero que se equivoquen cuando afirman que esto podría conllevar consecuencias negativas para su actual campaña de financiación -la del megadungeon, que por cierto, ha alcanzado ya los tres escenarios inicialmente dispuestos como recompensas desbloqueables-, porque el efecto debería ser el contrario, el de ganarse la confianza de la afición, que tienen aquí a quien realmente se mete en los berenjenales esto de la publicación por verdadero amor a esta afición nuestra de los juegos de rol. Siguen contando con todo mi apoyo.

4 comentarios:

  1. ¿Pero se sabe cuan grave es el supuesto plagio? Yo el módulo original lo jugué en una adaptación para ordenador, y cuando realizaste la reseña el argumento general me recordó precisamente a ese módulo, pero ignoro si lo copia directamente como parece que ha sucedido.

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    1. Bueno, si Pedro Gil ha decidido destruir los ejemplares no vendidos es que debe de haber más de unos pocos puntos en común. Parece que aunque la distribución de la mazmorra no es idéntica, muchas localizaciones sí coinciden, como la oposición, trampas y resolución final de la aventura.

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  2. Vaya, no sabía que el parecido iba a ser tanto... Supongo que el autor querría hacer un homenaje al original, pero a lo mejor se le fue de las manos, o se le hecho el tiempo encima y dejó cosas tal cual. De todas formas chapó por reconocer el error y coger el toro por los cuernos.

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    1. También soy de la opinión de que la razón para algo así serán del tipo que mencionas. Y concuerdo asimismo en apreciar el gesto de la gente de la Marca del Este, por señalar y corregir esto lo más rápidamente posible.

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