miércoles, 10 de diciembre de 2014

Vencer al dragón, de Barbara Hambly

En las introducciones que Miquel Barceló escribió para la mayoría de novelas de Brandon Sanderson, solía mencionarse este título, al cuál se refería el escritor a la hora de poner ejemplos de historias que escapaban de los estrechos límites que parecía haberse autoimpuesto la literatura de fantasía: Que si reminiscencias de Tolkien, que si el viaje del héroe. Por lo visto, Vencer al dragón evitaba caer en estos tópicos. Me picó la curiosidad con esta novela, y hace poco por fin he tenido oportunidad de leerla.

Barbara Hambly, autora estadounidense, publicó esta novela en 1985. Al parecer, el libro estuvo nominado al premio Locus en 1986 y 1987. Con bastante posterioridad, nuevas entregas de lo que llegó a ser una serie -las Tierras del Invierno- fueron escritas entre 1999 y 2002. Pero la novela no está planteada en modo alguno como parte de una saga publicada por entregas. Es una única novela, y de resultado redondo, además.

La historia se sitúa en un entorno lleno de lugares comunes, no tanto por desidia de la autora como por facilitar que el lector entre lo más rápido posible en situación antes de desgranar una trama que gira en torno a unos personajes muy bien construidos.

Jenny Waynest es maga. No de las mejores, precisamente. Su maestro siempre le enseñó que para convertirse en mago, hay que serlo. Eso significa dedicar todo el tiempo posible, consagrarse a sí misma en el progreso de sus poderes. Pero ella comparte su tiempo, con su amante, John Aversin, con los dos hijos de ambos, y con el pueblo del que se encargan de proteger, él como señor local y hombre de armas, ella como maga y curandera. Los dos han dejado atrás la flor de la juventud, estando sus edades cerca de la cuarentena.

Aversin es famoso por una hazaña cometida años atrás. Un dragón amenazaba el pueblo, y el guerrero le dio muerte. Hasta donde se sabe, es el único Vencedor de dragones vivo en el reino, aunque viva en una remota esquina del norte que sólo forma parte de su antiguo estado de forma nominal, pues fueron abandonados a su suerte por las tropas reales generaciones atrás. Pero ahora, un recién llegado al pueblo trae un mensaje del rey: Un dragón ha atacado la Gruta de los gnomos, expulsándoles de su hogar ancestral. Esto está causando una serie de crecientes dificultades en el reino, así que es preciso que alguien de muerte a la bestia. Hasta el momento, todos los caballeros que lo han intentado no han encontrado otra cosa que la muerte.

Más por el bien de su pueblo -que necesitan desesperadamente la ayuda de las tropas del rey- que por lealtad a un lejano monarco, John, acompañado de Jenny, decide emprender la aventura.

Como decía, hay numerosos tropos habituales del género presentes en la novela. La sociedad feudal, el dragón que arrebata su hogar a los gnomos -en lugar de enanos-, y la magia. Pero esto es sólo la primera capa de una historia que tiene varios niveles más.

Vencer al dragón es una novela centrada en los personajes. En Jenny, sobre todo, pero también en John. Ambos son retratados con personalidades creíbles. Desde hace algún tiempo eso parece significar que deberían ser unos malos bichos desalmados y sin ningún escrúpulo, pero no es ese el caso. Con sus defectos y ambiciones, sí, pero con un balance final positivo. Lo cierto es que ambos caen bastante bien. Los dilemas morales a los que se enfrentan, y sus respuestas a los mismos no hacen que el lector tuerza el gesto y diga "¡Venga ya, eso no se lo cree nadie!", algo lamentablemente frecuente.

La historia está llena de sensibilidad, pero logra mantenerse en ese delicado equilibrio en el que se evita caer en la ñoñería. Particularmente, su tratamiento de la magia es de lo que más me ha gustado. No resulta tan técnica como en otros autores, como Sanderson -razón por la que probablemente me guste más- pero si planta unas bases, incidiendo en las razones por las que los magos se consagran tanto a su arte y su ciencia.

Hay acción en la novela. No demasiada, pero no se echa en falta. La trama es en realidad bastante sencilla, pero se apoya en unos personajes muy elaborados, tanto que algunos giros de guión inesperados se basan no en las trampas del autor, sino en la decisión que haya tomado algún personaje, de manera acorde a una forma de ser ya mostrada al lector.

En resumen, que la novela me ha gustado mucho. Una pequeña joya. Veré si puedo leer las siguientes entregas de las Tierras del Invierno, aunque por referencias de otros, tengo entendido que no mantienen el listón a la altura que esta.

4 comentarios:

  1. Jo, que buena pinta. Uno ya tiene lectura para después de Navidad.

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    1. De lo mejor que he leído últimamente en el campo de la fantasía, lo recomiendo sin reservas.

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  2. Lástima que la edición de Byblos sea un compendio de erratas y todo un ejercicio de mala edición. Incluso llegan a hacer molesta la lectura de esta (por otro lado) interesante y recomendable novela

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    1. La verdad es que el ejemplar que leí no se correspondía al de Byblos, pero tengo otros de esa colección, y ciertamente eran mejorables. Por otra parte, al menos eran bastante baratos.

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