domingo, 12 de abril de 2026

Profundizando en el sistema


Faltan los libros de Legend,Jackals
y algo de Cthulhu, Aquelarre 
Pendragón. Pero básicamente ahí va 
lo que tengo de la Familia D100. 
Tengo para rato.
En octubre del año pasado (Edito: ¡No, de hace dos años! Como pasa el tiempo.) escribí una entrada en la que explicaba mi hastío de la mayor parte del panorama editorial. Por edad, por tenerlo (casi) todo visto, por el tamaño actual de mi coleción, por la desidia que me produce leer nuevos sistemas, por la razón que fuese, el caso es que ya no tenía ganas de ir haciéndome con novedades. Dejando aparte Mythras, por supuesto, material de Aventuras en la Marca del Este (cada vez menos, el ritmo de publicación actual me tiene algo saturado, la verdad sea dicha, así que me veo obligado a escoger) y algún que otro capricho, hay muchas cosas que he dejado pasar por tener claro que no es ya que no vaya a jugar, es que no sé si podría llegar a leerlo. 

Desde entonces hasta ahora, mis adquisiciones han sido Armorica
Mythic Venice para Mythras, algunas publicaciones seleccionadas de la Marca del Este, Flames of Freedom y Cyberpunk Red, los dos últimos conseguidos a precio muy reducido, además de los estupendos Hârn y Helvéczia. Ah, y en un mercadillo local me hice, apenas una semana atrás, con una primera edición de Leyenda de los Cinco Anillos y el suplemento Deep Space de Cyberpunk 2020 (también a precios muy económicos). En casi todos los casos, juegos y suplementos que engrosan algunas líneas que ya tenía iniciadas hace tiempo. Ah, también me regalaron los manuales de la tercera edición de Unknown Armies, pero supongo que eso no cuenta.

Al apartar la vista del contínuo fluir de novedades, he tenido la oportunidad de volver la vista hacia libros que tenía ya desde hace tiempo pero que nunca pude contar con la oportunidad de poner sobre la mesa. Estuve dirigiendo una partida de unas ocho sesiones haciendo uso de Worlds United, tras la cual he comenzado con la larga campaña Kingdom & Commonwealth para Clockwork & Chivalry. Por ahora llevamos cerca de la mitad de la primera parte, The Alchemist´s Wife, y ya he avisado a los jugadores que la campaña completa es tan larga que probablemente no la vayamos a terminar (bueno, no la acabaremos en ningún caso porque quedó inconclusa. Pero da igual, sigo pensando que no llegaremos hasta ese punto). Eso en un grupo en el que jugamos cada dos semanas.

Con mi grupo habitual estuve dirigiendo M-Space, del que hemos agotado todo lo que tenía acumulado hasta el momento: la minicampaña incluída en Elevation (incluyendo el escenario The Triton Incident), las aventura Reflux y El Blues de la Chatarrería. Una buena experiencia la de probar ciencia ficción, género del que no soy muy dado a dirigir. También tuvimos una nueva y breve incursión al mundo de Thennla en un intento de comenzar una campaña que llevo años queriendo hacer, un sandbox naval. La cosa descarriló después de unas cuatro sesiones debido a que algunos jugadores dejaron de poder acudir durante unos meses por motivos personales, y además, para ser sincero el resultado no estaba siendo muy satisfactorio. Más recientemente, con el regreso de estos mismos jugadores, hemos reintentado el nuevo concepto, pero en esta ocasión he trasladado la idea a mi propia ambientación, así que lo jugaremos con las reglas de Fantasía Clásica, y añadiendo el Unearthed Companion (llevo meses escribiendo y detallando toda una nueva región por la que se extiende el entorno de campaña, así que cruzo los dedos para que la cosa salga bien).

El caso es que no echo en falta el bombardeo de novedades, nuevos títulos que me dicen muy poco, y los que sí me llaman la atención no lo hacen lo suficiente como para interesarme en conseguirlos. Cuando escribí sobre mi hastío, hubo algunas respuestas que cuestionaban mi actitud. En algún caso, se me señaló que si muchos hicieran lo que yo, la endeble argamasa que sostiene a las editoriales más pequeñas terminaría por disolverse, y ya tan solo quedaría lo publicado por lo que pasa por "corriente principal" en los juegos de rol en España, o buscar cosas en inglés.

Para ser justos, creo que bastante de verdad en eso. No somos muchos los que formamos esta afición, y bastantes menos si restamos a los que solo juegan a cosas como D&D. Pero con todo, no es justo poner sobre las espaldas de los aficionados la responsabilidad de asegurar la viabilidad comercial de las editoriales. Me parece genial sentir que, puesto que la gente que publica en pequeñas editoriales se está dejando la piel en ofrecer el mejor resultado posible, merece la pena dejarse el dinero en algunas compras que no tienen otra razón de ser que apoyar una labor tan encomiable (y que no ofrece muchos beneficios); eso es algo que he hecho en más de una ocasión. Pero esa es mi elección. Que se me trate de hacer sentir culpable por no comprar más a menudo -o por dejar de comprar- es algo distinto.

Otra objecion que he llegado a encontrar es la del famoso "estancamiento". Que si te quedas siempre con las mismas cosas, te estancas. Entiendo por tal uso de este término que se refiere a que estaré haciendo lo mismo, jugando a las mismas historias una y otra vez, sin salir de mi zona de confort ni explorar nuevas direcciones. 

Hum, veamos. Digamos, hipotéticamente, que me deshago de todo aquello de mi colección que no sea parte de la Familia D100. Más todavía, de todo lo que no es Mythras y sus derivados directos. Eso me deja un juego dirigido principalmente a la fantasía en formas y estilos muy variados, pero que también se emplea para la ciencia ficción de corte clásico (con M-Space), la ciencia ficción pulp (Worlds United), los superhéroes (Destined), la fantasía urbana (After the Vampire Worlds, que pronto estará disponible en castellano) y los Mitos de Cthulhu (Raiders of R´Lyeh). Es más, todo lo anterior me proporciona herramientas para dirigir no cualquier campaña imaginable, pero sí cualquiera en la que yo pudiese estar interesado.

Comparemos eso con un caso hipotético de alguien que juega a Dungeons & Dragons 5ª, y que de ahí pasa a Pathfinder 2ª, o a Tales of the Valiant, 13th Age, Daggerheart o cualquier otro juego que, mediante sus reglas o el estilo de juego que propone, viene a ser -de forma completamente intencionada- lo mismo, si bien con pequeñas variaciones. De entre ambos casos ¿quién está realmente "estancado"?

Es un supuesto extremo y sesgado, lo sé (y desde luego, no tengo nada en contra de que alguien disfrute jugando a D&D de diez formas distintas, yo mismo tengo varios juegos que vienen a ser el mismo), pero ilustra lo que quiero decir. A mi juicio, "estancarse" supone jugar lo mismo una y otra vez, no importa que sea con sistemas diferentes (y es perfectamente válido si es lo que se quiere). Lo que yo busco es profundizar. Que el grupo domine el sistema hasta que este se vuelve menos evidente, y explorar sus posibilidades en diversos ámbitos y estilos. Creo que eso es algo que no se puede conseguir si no se le dedica tiempo, pero que la satisfacción que produce hace que merezca la pena.

Así que lo del estancamiento tampoco lo acepto.

En fin, las cosas siguen su curso. El final de la campaña de GURPS en la que llevo como jugador año y pico ya comienza a asomar por el horizonte, y parece que podría seguirle otra en la que probaremos un retroclón (o juego basado en, me sigo liando con la terminología) de AD&D1ª diseñado por el DJ, que me interesa mucho probar. Y tras el final de las partidas de M-Space uno de los jugadores tomó el relevo y ahora dirige una campaña de Outgunned Adventure que me está gustando cada vez más (el juego se centra en emular las películas de Indiana Jones y similares). (Edito: Se me olvidó mencionar El Mazmorrón, que jugamos con las reglas de Castles & Crusades y del que llevamos ya algunos meses. Mi primera experiencia en un megadungeon como jugador, y aunque se trata de una mazmorra un tanto peculiar la campaña me va gustando). Sigo escribiendo sobre la nueva región de mi entorno de campaña; al ser una zona apartada y aislada del resto queda autocontenida y es posible que cuando termine, si el resultado parece comprensible para otros lectores, la termine colgando por aquí en el blog, a ver si le resulta de utilidad a alguien. Por ahora llevo cerca de sesenta mil palabras, y estimo que el resultado final podría ser el doble. Espero poder tenerlo terminado en tres o cuatro meses (pero a  saber), aunque por el momento hay suficiente como para enmarañar a los jugadores durante una temporada. Y en esas estamos.

8 comentarios:

  1. Octubre del año pasado no mi buen Cronista... De hace dos. Como vuela el tiempo, diantres.

    Creo que tu anterior comentario fue muy normal y acertado (revisándolo creo que te daba bastante la razón) y han pasado los años y me reafirmo. Es normal que las cosas se sientan pesadas y a veces te plantees adonde vas con todo esto. Yo soy tristemente famoso por ser un desastre encontrando grupos de juego en físico (suerte que tengo el online) y pasan los años y las cosas no mejoran. Eso, en buena medida, ha reducido mi nivel de compra bastante, y más ahora que vamos aún más fuertes con la editorial y me dedico a sacar más cosas propias (¡lo cual requiere mucho más trabajo!).

    Pero yo quería hacer un comentario curioso. Comentas eso de que 'hay que apoyar a las editoriales pequeñas', cosa que evidentemente me alegra (¡como editor de editorial pequeña!) pero hay veces que creo que somos nosotros, los editores, los que tenemos que conseguir que se nos quiera apoyar. Jugar la carta de dar pena por ser unos matados no creo que nos beneficie, ya que puede llegar a tirar a mucha gente para atrás o a crear todo tipo de relaciones parasociales ('yo que os apoyé tanto, como habéis podido hacer x o y'). Creo que es imposible hacerlo de otra forma en España a día de hoy, pero también tiene sus problemas. Creo que molaría reflexionar sobre ello en otro momento, la verdad.

    Pero volviendo al post en sí (perdón por mis desbarres), yo veo que te tomas esto de forma muy sana. Juegas, lees, coleccionas y tienes claro lo que quieres. ¿Qué más se puede pedir?

    Un abrazo y me alegra un montón leerte de nuevo.

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    1. Cielos, no había caído. El tiempo pasa cada vez más rápido...

      Lo que cuentas sobre que las editoriales han de ganarse el apoyo de la afición es justo lo que quería transmitir, igual he sido un tanto obtuso a la hora de expresarme. Y pensándolo bien, es cierto que hay otra cara de la moneda, la del aficionado que espera -no, exige- que las cosas se hagan como él prefiere puesto que ha sido buen cliente y tal. Como en mi caso particular soy más de no hacer ruido -si me gusta lo que se publica bien, si no, pues paso, pero sin estridencias ni berrinches- no había pensado en esto. Pero es cierto que merece algo de reflexión.

      Me considero afortunado por contar con varios jugadores en las partidas en que participo, tanto a un lado como al otro de la pantalla. Algunos son amigos desde hace décadas, pero otros se han ido uniendo gracias a una asociación local, en la que he ido conociendo a varios aficionados, algunos nuevos, otros que habían quedado "huérfanos" de grupo.

      Pero sí, al final supongo que es cosa de tomárselo con calma y disfrutar lo que se pueda de esta afición en cualquiera de sus vertientes, más no se puede pedir.

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  2. ¡Qué me gusta a mí una buena foto de colección de juegos de rol!

    Muy de acuerdo en eso de que no somos los responsables de la fortuna de aventuras editoriales. Aún recuerdo como a finales de los noventa las editoriales se dedicaban a llorar en sus publicaciones periódicas para tratar de sacarles los cuartos a los que por entonces eramos unos chavales.

    Y muy de acuerdo con lo que comenta Javier en su comentario de aquí arriba.

    Otra gran falacia habitual en nuestra afición es la del estancamiento. Yo a eso le llamo pasión. A mi me flipa esto y voy a profundizar en esta mierda hasta que me harte. Porque no son otras personas las que tienen que marcar el rumbo de mi curiosidad.

    Jugamos y exploramos sin rumbo. La agenda por la borda.

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    1. Je, no soy yo muy porn shelf, pero creo que la entrada lo requería. Esa es mi estantería de los D100, luego hay otras que ya tienen el resto de juegos. Que últimamente ya no sé ni dónde poner, las baldas están muy prietas ya.

      La costumbre de echar la lagrimilla para que te compren no es algo exclusivo del pasado, tristemente. Alguna editorial hay, y no de las pequeñas, que ha llegado a enviar correos en los que ponen cara de pena y piden que se le hagan gasto porque sí.

      Y sobre estancamiento y profundizar, cuando oigo a alguien mencionar que conoce un grupo en el que llevan jugando al RuneQuest de Joc, Rolemaster, AD&D -o incluso D&D3ª, que a estas alturas ya lleva lo suyo encima- sin que les importe un bledo lo que se publica, las modas del momento o las discusiones de Internet... yo es que me quito el sombrero. De veras, me emociono un tanto con la idea de que haya gente así.

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  3. Carai qué envidia todas las campañas que juegas. A ver si nos cuentas más cosas de la campaña Kingdom & Commonwealth.

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    1. Bueno, no es como si fuesen todas simultáneas. A Worlds United le ha seguido Clockwork & Chivalry, que se alternan cada semana con GURPS, a las de Thennla lo ha hecho El Mazmorrón, tras M-Space estamos con Outgunned Adventure. En fin, son unas cuantas, pero como mencioné anteriormente, tengo suerte de contar con varios jugadores, lo que ayuda mucho.

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