jueves, 24 de noviembre de 2016

A patear hexágonos

Desde hace ya tiempo soy, lo he comentado con anterioridad, un tanto escéptico respecto a los manuales dedicados a dar consejos para dirigir partidas. Ya le dediqué una entrada a esto, una que se puede resumir básicamente en que:


  • Visto uno de estos manuales, vistos todos.
  • Su utilidad decrece cuanto más se mantiene en un plano meramente teórico.
  • La experiencia práctica en el juego es insustituible.


Así que ya paso un tanto de ese tipo de libros, en los que raramente encuentro algo que: a) Resulte original,  y b) Resulte útil. Quiero decir, para que despierte mi interés, ambas condiciones son necesarias. La mayoría de los mejores consejos son también los más evidentes, y aparecen en muchos suplementos de este tipo. Y los novedosos tienen que resultar también útiles o no servirán para otra cosa que para alimentar discusiones.

Gradualmente, junto con este rechazo a tales libros, estoy desarrollando un cada vez mayor aprecio por otro tipo de suplementos. Me refiero a los de corte más práctico, a las cajas de herramientas que proporcionan recursos inmediatos y funcionales para facilitar la preparación y/o improvisación de una partida. Cosas como el D30 Sandbox Companion, Tome of Adventure Design, o Cities. Recursos rápidos para cuando se necesita echar mano a una idea, acontecimiento, encuentro o trama en un escenario, a la hora de prepararlo o durante la sesión de juego. Algo eficaz y eficiente.

Eso por una parte, por la otra, mi gusto por esas campañas que reciben el nombre de sandbox -en los noventa, en mi grupo de juego llamábamos a este tipo de juego "campañas abiertas", mientras que lo que ahora es railroading entonces eran "campañas lineales"-, tanto de jugador como en el papel de director de juego. En el primer caso tengo un muy grato recuerdo de una extensa saga de Ars Magica y las partidas jugadas en La Isla de los Grifos, y tuve el placer de dirigir una campaña de este tipo para Vampiro: Edad Oscura (un sandbox social, creo que lo llamarían ahora), además de -de nuevo- La Isla de los Grifos y más recientemente, Kingmaker para Pathfinder. Y es que disfruto mucho con este tipo de partidas, las que permiten una mayor inmersión en el entorno de juego, algo que he de reconocer que valoro mucho más que cualquier consideración sobre tramas o argumentos. Tengo, desde luego, muchas ganas de tener la ocasión de dirigir algo de este tipo con Mythras.

Y he aquí que me encuentro con ¡Hexplora!. Así, entre signos de exclamación, que es como lo titulan.

Dedicar unas líneas a explicar de qué trata este proyecto probablemente no sirva más que para hacerte perder unos minutos de tu valioso tiempo, porque de buen seguro ya conocerás el asunto, pero de todos modos ahí va: Jordi Morera, en su blog Tras La Última Frontera, se dedicó a exponer, en una serie de entradas, todo lo que había aprendido dirigiendo una campaña de Pathfinder de tipo sandbox, a diversos grupos y en un entorno de juego creado por él mismo y desarrollado a medida que la campaña, que ya lleva unos -creo recordar- seis años funcionando, hacía lo propio.

La primera impresión que se recibe al leer esas entradas es... Bueno, en mi caso, la primera impresión fue la de envidia cochina. Envidia de alguien que ha logrado mantener semejante campaña en funcionamiento a lo largo de tanto tiempo, con el consecuente enriquecimiento de detalles. Si continúa dirigiéndola a estas alturas seguro que no requiere más que trabajo de mantenimiento, y que los eventos ocurren solos, movidos por la inercia de algo tan grande.

Después de eso, lo siguiente que pensé fue: "Me gustaría poder hacer algo así". Y por lo que veo por ahí, no soy el único en haber pensado de tal modo.

Pero eso se refiere a lo que Jordi Morera cuenta sobre su campaña. Lo importante aquí es lo que cuenta sobre el modo en que la dirigió. Los métodos que empleó para plantearla, que en algunos casos -y esto es muy importante- cambiaron cuando fueron probados en juego (y es que ya se sabe, no hay plan que resista el encuentro con el enemigo) adaptándose a situaciones en las que no había pensado inicialmente. En fin, que describe las dificultades del camino a la par que da sus propios consejos para sortearlas, porque él ya ha pasado por eso. Experiencia práctica.

Y eso es lo que me acabó convenciendo, después de leer la recopilación en pdf de su serie de entradas sobre dirigir una campaña sandbox, para participar en el mecenazgo de ¡Hexplora!, la versión aumentada de aquellas entradas. Así que, con todo mi escepticismo sobre cualquiera que afirme ser capaz de enseñarme a dirigir partidas -sobre todo cuando, pretenciosos ellos, me dicen que la suya es la manera correcta, que me van a explicar a hacerlo "bien"-, me he convencido de la utilidad de ¡Hexplora!

Porque es práctico, porque se ciñe a un estilo particular de partidas y parte de que ese estilo sea el que quieras usar, sin malgastar palabras en intentar convencerte de que es el mejor, o el apropiado. Porque son trucos, consejos, sugerencias y herramientas basadas en la experiencia directa del autor, y no en elucubraciones teóricas. Su lectura me remite más a la de los anteriormente mencionados D30 Companion o Cities que a, por ejemplo, la Gamemastery Guide de Pathfinder (para este juego, por cierto, me gusta mucho más el suplemento Ultimate Campaign, más afín a contener recursos interesantes que a ofrecer consejos teóricos).

Así que decidí participar en el mecenazgo de este libro que publicará el sello editorial 77 Mundos, y que gestiona Carlos de la Cruz. Y como quiero que el proyecto salga adelante, animo a todo aquel que pueda estar interesado en el tema a que colabore en su salida. Pienso que la iniciativa lo merece, y además es un espaldarazo inicial necesario para que sigan después con los proyectos que espero vean la luz tras ¡Hexplora! Y es que quieren publicar OpenQuest, con material de cosecha propia. 

Falta un poco menos de dos semanas para que finalice la campaña en Verkami, y no queda mucho para alcanzar el objetivo, yo diría que el asunto saldrá adelante. Pero por si acaso, aquí mi granito de arena para hacerse eco de este libro, y tratar de convencer a quien todavía pueda sentirse indeciso al respecto.

10 comentarios:

  1. Estaba pensando en escribir una entrada al respecto pero la suya expone mejor lo que pienso ... bueno, yo había pensado un poco menos ;P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por favor, adelante con esa entrada. Toda la ayuda que pueda realizarse para conseguir que saquen el proyecto adelante será bienvenida, estoy seguro ;).

      Eliminar
  2. Muchas gracias por la difusión y por dedicarnos una entrada. ¡Es todo un halago! La verdad es que si, nos morimos de ganas de poder publicar OpenQuest y empezar a preparar contenidos, es un sistema que en 77Mundos nos encanta a todos y que no debería quedar desamparado a nivel editorial.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por cierto, que además de ser todo un buen detalle el haber dejado disponible el pdf recopilatorio en tu blog, creo que ha sido una decisión inteligente. Al menos en mi caso, me decidí a participar en el mecenazgo después de la lectura del documento.

      Eliminar
  3. ¡Enlace, enlace! (no sé si lo has puesto igual me lo he saltado)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Al mecenazgo de Hexplora? No pensé que fuese necesario a estas alturas, pero ahí va:

      https://www.verkami.com/projects/16160-hexplora

      Y el blog de Jordi Morera es Tras La Última Frontera. Hay un enlace en la lista correspondiente que se encuentra ahí, a la derecha.

      Eliminar
  4. Yo me he descargado el pdf y me ha parecido muy interesante, por lo que acabo de apoyar el proyecto haciendome mecenas. Ha sido todo un descubrimiento!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy seguro de que se sentirán agradecidos por tu apoyo, y también de que la versión ampliada resultará aún más útil.

      Eliminar
  5. Acabo de ver que ya se ha llegado al objetivo, así que habemus hexplora!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Genial! Felicitaciones a la gente de 77Mundos.

      Eliminar